Es curiosa la forma en que nos habla el universo, en que nos muestra nuestros aciertos, y también nuestros errores. Cuando nos da un revolcón brutal, y nos dice: "Vamos!, es momento de cambiar!".
Pero.... cambiar? cambiar en que forma? Las metamorfosis nunca han sido lo mío, no tengo capas que me envuelvan, me muestro tal como soy.... Fail!!!!
Aun tenía esperanzas, no se exactamente en qué pero aún las tenía.... hasta anoche que una vez más me di cuenta que no existen las hadas, ni los principes azules, verdes o cualquier otro color. Han pasado años, distintos lugares, ambientes y situaciones con un mismo resultado final.
Una o dos veces puede ser coincidencia, pero de la tercera en adelante.... y cerca de mis 32 primaveras...comienzo a pensar que hay algo oscuro atrás de todo esto.
Anoche mi cerebro y yo intentamos ponernos de acuerdo, hicimos una retrospectiva acerca de aquellas ocasiones en que todo era lindo, no color de rosa pero si era lindo.... y de repente.... (y siempre), una "tercera" estaba ahí. Es penoso aceptar que nada se concreta, al contrario, parece que soy una catapulta para alcanzar una felicidad efimera (e inmediata) para los demás. Efímera porque después de un tiempo regresan, intentado rescatar esos "maravillosos momentos" que pasamos juntos. Y es verdad, tal vez en su momento fueron maravillosos, pero si rompes una taza.... ésta ya no queda igual.
Ahora fué diferente. Duele en el alma darte cuenta de la realidad de la situación. Pero ahora ya no espero nada. No espero que regrese, ni que yo encuentre alguien más. Ahora toqué fondo. Simplemente ya no hay nada.
